Tuvimos la suerte de tener a los chicos de Absolute: Carlitos, creador de la idea del restaurante erótico y de su nombre, a Rubén y a Laurita, que hacen un trabajo en la oficina fundamental para que todo os divirtáis por la noche. Fue un placer para los que damos la cara en el Templo disfrutar de su presencia y su simpatía.



















