Cómo organizar una cena de empresa para que nadie se vaya a las once
Todos hemos estado en esa cena de empresa. Mesa larga, conversación educada con el de contabilidad, alguien mira el reloj a las once y a las once y cuarto ya no queda nadie. Se cumple el expediente y poco más. Si este año te toca organizarla y no quieres que acabe igual, el truco no está en el restaurante, está en cambiar el formato: en vez de una cena a la que le añaden ruido de fondo, un plan donde pasa algo.

Por qué un espectáculo funciona mejor con un grupo de trabajo
Con compañeros pasa una cosa curiosa: fuera de la oficina, muchos no saben de qué hablar. La jerarquía sigue ahí, los grupitos de siempre se sientan juntos y la mezcla no ocurre sola. Un espectáculo rompe eso porque da algo en común que mirar, comentar y de lo que reírse. Nadie tiene que forzar conversación: la noche la lleva otro. Al día siguiente la gente no comenta el menú, comenta lo que pasó. Y eso, para un equipo, vale más que cualquier discurso de "somos una familia".
Los pasos para que no se te complique
Tres cosas y poco más. Primero, las fechas: pregúntalas cuanto antes, porque en diciembre las noches buenas se agotan y acabas cogiendo la que queda, no la que quieres. Segundo, el número de asistentes: ciérralo con margen pero sé realista, que en las cenas de empresa siempre cae un porcentaje a última hora. Y tercero, avisa del tono del sitio al grupo; nadie disfruta de una sorpresa que no esperaba, y todos disfrutan más cuando saben a qué van.
Qué tipo de plan encaja con tu equipo
No todos los equipos quieren lo mismo, así que sé sincero con el tuyo. Si es un grupo joven, comercial, de hostelería o simplemente gente con humor, un plan marchoso con espectáculo va a funcionar mucho mejor que una cena sentada. Si tu comité de dirección es de corbata muy apretada, quizá ese no sea el suyo. Mejor acertar con el tono que arriesgar y que media mesa esté incómoda.
Nuestra propuesta para grupos
En El Templo del Placer la noche está montada precisamente para grupos: cena, barra libre, un maestro de ceremonias que abre la velada, animadores, DJ, drag queen y shows sensuales de chico y chica. No es la típica cena que se apaga a las once, es una fiesta con guion pensada para que el equipo se suelte. Es un plan más gamberro que la media, conviene decirlo, y precisamente por eso la gente lo recuerda.

No lo dejes para el último minuto
La temporada fuerte de cenas de empresa va de finales de noviembre a mediados de diciembre, y las reservas se mueven ya desde septiembre. Si tienes una fecha en la cabeza, es el momento de mirarla. Puedes ver cómo es exactamente la noche, qué incluye y disponibilidad para grupos en nuestras páginas de cena de empresa en Madrid y Barcelona. Y si el grupo es grande, escríbenos directamente y lo cuadramos.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación hay que reservar la cena de empresa?
En temporada alta (de finales de noviembre a mediados de diciembre) las mejores noches se cierran desde septiembre. Con uno o dos meses de margen vas seguro.
¿Funciona con grupos grandes?
Sí, está pensado para grupos. Escríbenos con el número aproximado y lo cuadramos.
¿Es apto para cualquier equipo?
Es un plan gamberro y para adultos. Encaja de maravilla con equipos con humor; para ambientes muy formales quizá no sea el suyo.
