Gemidos fingidos
Gemidos fingidos: por qué fingen ellas y qué dice la ciencia
Que las mujeres fingen orgasmos es una de las certezas peor llevadas por los hombres. Lo sabemos, no nos gusta, pero ahí está. Lo nuevo es que la ciencia ha empezado a estudiarlo en serio y los resultados son, cuanto menos, conversación obligada de sobremesa.
Un estudio de las universidades de Central Lancashire y Leeds, con una muestra de 71 mujeres, recogió por qué fingen, cuándo fingen y qué nos cuenta eso del sexo en pareja real, no el de las pelis. Vamos a abrirlo.

Lo que reveló el estudio
Tres datos te resumen el panorama, y dos de ellos pican.
Fingen para acelerar el desenlace
La razón principal por la que las mujeres fingen no es proteger la autoestima del compañero. Es práctica pura: acelerar la eyaculación masculina para que aquello acabe.
¿Motivos? Cansancio, molestias físicas (sequedad, posturas incómodas, fricción excesiva tras mucho rato) y, lo más doloroso de oír para muchos egos masculinos, aburrimiento. Sí: hay parejas que se aburren follando. Y ese aburrimiento se gestiona, en una proporción significativa, fingiendo el final.
Fingen para subirse la autoestima
El segundo motivo es interno, no externo. Algunas mujeres fingen porque se sienten mejor con ellas mismas representando el rol de quien disfruta intensamente. La performance del placer las acerca al placer real, o al menos a la sensación de que la noche valió la pena.
A los hombres nos pone, y mucho
El estudio confirma lo que cualquiera con dos neuronas activas ya sospechaba: los gemidos y jadeos son uno de los mayores excitantes auditivos para los hombres. Fingidos o no.
Otros datos que duelen (pero ayudan)
El mismo cuerpo de investigación apuntó a dos hallazgos paralelos que conviene digerir.
Los mejores orgasmos femeninos son los autoinducidos
Los orgasmos más intensos, según las propias mujeres, los consiguen ellas solas. Con sus dedos, con sus juguetes, en su cama, sin testigos. Es un dato incómodo si lo lees como ranking. Es información útil si lo lees como manual.
¿Qué saben ellas que los hombres no? Lo que les funciona exactamente. Ritmo, presión, zona, secuencia. Información que un compañero atento puede aprender preguntando, observando y dejando que ella lleve a veces la batuta.
El sexo oral funciona mejor que la penetración
El otro dato: muchas mujeres llegan al orgasmo más rápido y más fácil con sexo oral que con penetración vaginal. La razón es anatómica, no romántica. El clítoris, que es donde se concentra la mayoría de las terminaciones nerviosas placenteras, recibe estimulación directa con la lengua y poca o nada con la penetración tradicional.
Las dos conclusiones que importan
Vamos a la parte en la que la ciencia se traduce en algo que sirva para el lunes por la noche.
Conclusión 1: el sexo oral hay que tomárselo en serio
Si estadísticamente lo hacemos mejor que la penetración, deberíamos darle el lugar que se merece. No como preliminar de relleno, sino como práctica con peso propio. Más tiempo, más técnica, más atención a sus reacciones. Si te dice que se aburre, el problema no es de ella: es nuestro, y es resoluble. Lee, pregunta, practica.
Conclusión 2: los gemidos suman, finjas o no
Si la ciencia confirma que los jadeos disparan la excitación masculina, no hay razón para reprimirlos. Los reales obviamente son los mejores, pero incluso los teatrales cumplen función. Y si nos pasamos toda la vida fingiendo unos y otros (el sexo es performance también, aceptémoslo), por lo menos que la performance sea generosa con todos.
Y una conclusión bonus: hablar de esto en pareja
El estudio no lo dice, pero se deduce. Las parejas que hablan de sexo (qué les gusta, qué les molesta, qué echan en falta) fingen menos y disfrutan más. La conversación incómoda es el atajo más efectivo a un sexo más honesto.

Sobre el aburrimiento
Lo del aburrimiento como motivo para fingir es lo más demoledor del estudio, y merece párrafo aparte. Si tu pareja se aburre, hay dos lecturas:
• Mecánica: estás haciendo siempre lo mismo, la misma postura, el mismo ritmo, el mismo orden. La rutina mata la libido más rápido que cualquier otra cosa.
• Emocional: hay desconexión fuera del dormitorio que se traslada dentro. Si discutís todo el día y os miráis con desgana, el sexo no va a salvar nada por sí solo.
Las dos tienen solución, pero hay que querer abordarlas. Comprar lencería nueva no arregla la segunda. Hablar y experimentar arregla la primera.
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