templo blog

Tipos de besos

Tipos de besos: guía sensual para besar mejor

Un beso bien dado vale más que mil palabras y, casi siempre, más que la primera cita entera. Es el primer territorio donde dos cuerpos se reconocen, se prueban, se prometen.

El problema es que la mayoría de la gente besa en automático. Mismo ritmo, misma técnica, mismas ganas. Y un beso, cuando se le presta atención, tiene tantos matices como un buen vino. Aquí va una guía honesta de los tipos de besos que merece la pena conocer y, sobre todo, practicar.

Imagen del sitio

Los clásicos imprescindibles

Beso seco. El más sencillo: labios contra labios, sin lengua, sin prisa. Suena básico, pero es la firma de cómo se besa una persona. Si el beso seco está bien dado (presión justa, labios suaves, ojos cerrados), ya tienes media partida ganada.

Beso hollywoodiense. Ese en el que uno inclina al otro hacia atrás como en las películas. Dramático, teatral, divertido. No es para el día a día, pero como gesto en una despedida, en una calle iluminada o tras una cena con vino, es imbatible. Funciona porque sorprende y porque dice "voy a por ti".

Beso francés. El que abrió la puerta a casi todo lo demás. Las lenguas se buscan, se rozan, juegan. La clave no es meter la lengua hasta la campanilla, sino convertirlo en una conversación. Hay quien escribe poesía con la lengua y quien parece estar fregando un plato. Sé de los primeros.

Variantes para besar mejor

Cuando ya tienes los básicos dominados, es hora de probar registros menos obvios.

Beso succionador. Uno toma entre los labios el labio inferior del otro y ejerce una succión suave. Pequeña pero efectiva: cambia la temperatura del beso al instante.

Beso mordedor. Un mordisquito ligero al labio inferior, sin pasarse, justo cuando el otro está más entregado. Mezcla ternura y picardía. Atención a la dosis: mordisco suave, no dentellada.

Beso "toma todo". Uno cubre con sus labios los labios del otro, abarcándolos por completo. Es un beso posesivo, intenso, que funciona muy bien cuando hay mucho deseo acumulado.

Beso mariposa. Pestañas rozando la mejilla del otro. No toca la boca, pero pone la piel de gallina. Detalle de los grandes.

Beso esquimal. Frotar nariz con nariz. Tierno, juguetón, ideal después de un beso intenso para bajar el ritmo sin enfriar la cosa.

Besos que no son en la boca

Olvidamos que el cuerpo entero es zona besable. Cuello (clásico imbatible), nuca, hombros, muñecas, dorso de la mano, sien, párpado cerrado. Cada zona pide un tipo de beso distinto: en el cuello manda la presión, en los párpados la levedad. Aprender el mapa del cuerpo del otro es uno de los mayores placeres de una pareja larga.

Cómo besar mejor (y de verdad)

Tres consejos que valen más que cualquier lista.

Respira. Mucha gente besa apnea. Si te quedas sin aire, se nota. Bajar el ritmo y respirar por la nariz es la diferencia entre un beso bueno y un beso memorable.

Mira antes. Medio segundo de mirada antes del beso vale por mil palabras. Crea expectativa, da contexto, dice "te elijo".

Cambia de marcha. No empieces con la artillería pesada. Beso seco, vuelve, beso francés suave, vuelve, sube. Un beso que sube como una buena canción es mucho más potente que un beso que entra a tope desde el primer segundo.

Y un cuarto, gratis: lava los dientes y mantén los labios hidratados. La química se construye, pero la higiene también.

El beso como antesala (o no)

A veces el beso es la promesa de algo más. Otras veces es el final perfecto en sí mismo, sin necesidad de ir más allá. No subestimes un beso largo en la puerta de casa: hay parejas que llevan veinte años juntas y siguen recordando ese.

Besar bien no es una habilidad innata. Es atención, es ritmo, es lectura del otro. Lo demás se entrena.

El Templo del Placer: del blog a vivirlo

Si después de leer esto te apetece aplicar la teoría con tu pareja en una velada distinta, en El Templo del Placer hemos montado lo que mejor sabemos hacer: cena más espectáculo erótico-sensual en pleno Madrid. Burlesque, humor adulto, sensualidad de la buena. La clase de noche en la que llegas con ganas y te vas con las pupilas dilatadas.

Es un plan ideal para parejas que quieren reavivar la chispa, despedidas que buscan algo más fino que el típico bar, y grupos que ya están aburridos de lo de siempre. Cena, show y, si la cosa va bien, ese beso de despedida del que hablamos antes.

Reserva en www.eltemplodelplacer.com y elige la noche. Nosotros ponemos el escenario; el resto lo escribís vosotros.

Te puede interesar

🍪 Cookies