Merece la pena la seducción
“Los largos prolegómenos de cada seducción lo aburrían casi tanto como la posterior complicación del desenredo. Veía algo odioso en el patrón ineludible de cada aventura amorosa. La parábola convencional -el cariño, el roce de las manos, el beso, el beso apasionado, el contacto de los cuerpos, el clímax en la cama, después más cama, después menos cama, después el aburrimiento, las lágrimas y al final la amargura- le resultaba vergonzosa e hipócrita.”
Espectacular descripción que hace Ian Fleming de las aventuras amorosas. Este relato, cruel y poco romántico para unos, y muy realista para otros, hace plantearme varias preguntas:
¿Siempre es lo mismo? ¿Lo único que cambia es la persona…? ¿Siempre la misma forma de actuar y de seducir?
Por qué pensar así si lo que seduce verdaderamente nunca está donde se piensa.
Dicen que seducir es el arte de hacer caer a la otra persona en tus brazos, sin caer en sus manos.
Jean Baudrillard dijo: “Reto, y no deseo, se encuentra en el corazón de la seducción.”
PASIÓN O LUJURIA

La lujuria es el séptimo pecado capital que nace de la mala voluntad; y esto hace al alma viciosa y desordenada en aquello que no deja frenar el picor de la carne con el freno de la razón. Todos sabemos que se puede vivir y ser feliz sin talento pero no sin pasión. Y yo me pregunto, ¿no es la lujuria una pasión desmedida?
Aun así dicen que la lujuria genera la lascivia y la lascivia la crueldad. También que la lujuria es como la avaricia: que aumenta la propia sed con la adquisición de tesoros.
Lo bueno que tiene la lujuria y no tiene la pasión, es que no se puede disimular. Oscar Wilde dijo que podría simular una pasión que no sintiera, pero no podría simular una que le arrasara como el fuego, y estoy totalmente de acuerdo con él. Otro gran hombre afirmó que quien se pierde en su pasión, pierde menos que el que pierde la pasión.
Y por último, mi genio favorito, don Pablo Picasso dijo la siguiente frase: “Por desgracia uso las cosas según me lo dicta mi pasión.” Es bonito que el corazón venza alguna vez a la razón…
Yo os digo que la pasión está muy bien pero la lujuria es única, la lujuria deja una huella para siempre:
“En mi cama olor a lujuria quedó… Y por las noches mientras sueño, tu aroma a perdición me acaricia, haciéndome recordar los días en los que era feliz…”
AMOR O PASIÓN

¿Qué es para vosotros la pasión?
¿Con cuál de estas definiciones os quedaríais?
La pasión nunca desaparece porque la pasión es por amor y el amor es eterno.
La pasión es la llama que mantiene encendido el amor…
La pasión es el mejor de los deleites del ser humano.
El amor es más practicado que la pasión, porque la pasión requiere de verdadera destreza en el amor.
La pasión es aquella que cuando uno llega a ella el resto se le hace aburrido.
La pasión es el impulso que mueve a la bestia.
Pasión es aquello que deseas sin necesidad de amarlo.
Pasión es aquello que sientes cuando estás con la persona que amas.
Amarte con dulzura, pasión para hacerlo eterno.
En el Templo no sabríamos con cual quedarnos pero nuestro consejo es que hagáis lo que hagáis, hacerlo con toda la pasión.
HAGAMOS MÁS EL AMOR

Un famoso escritor dijo que esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.
Jorge Bucay dice que hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman.
Quizás esa conexión empiece escuchando e intentando comprender a la otra persona. Dicen que hablar verdaderamente con alguien es abrazarlo, y que, en ocasiones, en cuanto se cruzan las primeras palabras se tiene la sensación de haber empezado a hacer el amor con la otra persona.
Te puedes arrepentir del tiempo perdido, de los platos deliciosos rechazados, de las ocasiones en las que te pudo el orgullo pero no tanto como lamentarás las ocasiones de hacer el amor que has dejado pasar por ocuparte de tu reputación y del qué dirán.
Prohibido besar sin morder los labios

Alguien dijo una vez que un beso legal nunca vale tanto como un beso robado.
Otro dijo que en un beso se sabe todo lo que se ha callado.
Una gran actriz aseguró que el beso es un truco encantador diseñado por la naturaleza para dejar de hablar cuando las palabras se vuelven superfluas.
Un amante juró que daría todo lo que le pidiera a su amada; todo menos devolverle los besos.
Son muchos los que opinan que siempre hay alguien que besa y otro que se limita a permitir el beso.
En el Templo solo tenemos una teoría en cuanto a los besos se refiere:
PROHIBIDO BESAR SIN MORDER LOS LABIOS.
